martes, 3 de febrero de 2009

El aprendizaje y el desarrollo de las competencias

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?


Para que exista aprendizaje en un individuo, este debe generarse a partir de poner en juego su capacidad y estructura cognitiva. Por tanto, como sujetos independientes, la capacidad generadora de conocimiento entre uno y otro es diferente, es decir, la capacidad para aprender de las personas varía no sólo en las potencialidades, sino en la manera en que se pueda dar.
Cualquier experiencia, por simple que ésta sea, propicia aprender algo. Al crear aprendizajes, los conocimientos previos no se eliminan, sino que a partir de ellos se genera más conocimiento, reestructurando y modificando los esquemas cognitivos presentes hasta ese momento, sobre la realidad.
Al contemplar el contexto de la realidad de un individuo, no quiere decir que sus aprendizajes deban ser solamente conceptuales, por tanto, el aprendizaje debe integrar otros que lo complementen como ser humano y en su forma de vivir dentro de la sociedad. Para activar sus aprendizajes y generar más, éstos deben entrar en un proceso dinámico, en el cual, se complementen, se reestructuren y se actualicen.
La integralidad de los aprendizajes relaciona lo cognitivo, lo profesional y lo conductual, pueden ser observables en la medida que sean demostrados por el individuo, no como simple forma de acumulación de saberes, desarticulados. En la medida que se esquematicen organizadamente, aumentarán las posibilidades de significancia para el sujeto.
Para generar los aprendizajes, necesariamente deberá adentrarse en un proceso constructivo, que a través de su desarrollo, resultará más significativo y observable. Eso no se da por sí solo, es necesario que los escenarios de aprendizaje o las situaciones a las que se enfrente el sujeto, sean de su interés. Puede enfrentársele a situaciones interesantes, pero en contextos equivocados o viceversa. Esto resulta un factor inhibidor o promotor del aprendizaje.
Y qué decir de los contenidos de aprendizaje. Deben orientarse a la contextualización y situarse en condiciones que favorezcan ese proceso constructivo y se vuelvan significativos para el individuo, de tal manera que se transformen en competencias, independientemente del tipo a que correspondan (cognitivas, profesionales o conductuales), puesto que se observan de manera integral, aunque puedan disociarse para su evaluación.
Observándolo de esta manera, la construcción de aprendizajes es algo más complejo que el cuestionamiento de contenidos aislados y, su evaluación, requiere de mediciones que valoren al individuo desde distintas facetas, en lo cognitivo, procedimental y actitudinal, vistas como competencias.

Aprendizaje por competencias


De acuerdo con los preceptos de la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS), los estudiantes deben ser encausados dentro de procesos de aprendizaje, cuyas actividades individuales y grupales les permitan alcanzar los objetivos académicos trazados, mediante el desarrollo cognitivo de los contenidos en el contexto social y cultural.
La perspectiva particular de congruencia del aprendizaje por competencias en relación con las concepciones de aprendizaje, está fundamentado en lo siguiente:
· Para aprender, es necesario activar el cerebro como órgano responsable del razonamiento y la adquisición del conocimiento, y exista interés o motivación por hacerlo. Entra en juego la psicología cognitivista, ya que cualquier aprendizaje que se genere, independientemente de las circunstancias en que se suscite, habrá de realizarse el procesamiento de la información hasta conseguir que éste sea significativo.
· Para que el conocimiento tenga relevancia, deberá representar un aprendizaje significativo, que permita hilar o conectar los saberes previos con los que se quiere obtener, esto, implica estructurarlos en forma lógica, secuenciada y con una visión de funcionalidad y utilidad.
· La competencia puede generarse también con el aprendizaje por descubrimiento, donde se pueden implementar actividades prácticas o experimentales que luego de su aplicación, permitan estudiar sus resultados a través de las teorías en que se basen. De esta manera, se genera un aprendizaje directo que puede ser transferible a diferentes contextos.
· Finalmente, si se preparan las condiciones, ambientes o contextos para desarrollar el aprendizaje desde el constructivismo o socio-constructivismo, donde se considera generar nuevos conocimientos a partir de los saberes previos. De esta manera, se aplica la transformación del conocimiento, sobre todo tomando en cuenta las características cognitivas del estudiante y la situación en que se desarrolla, teniendo relevancia el enfoque de la solución de problemas, el contexto en que se ubique, la forma de trabajo (individual-colaborativa) y las actitudes de quien aprende.Estas son las concepciones de aprendizaje que relacionamos para estructurar procesos de aprendizaje que promuevan y generen las competencias académicas, profesionales y de desarrollo personal a los estudiantes.